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Nuestro país exporta su trigo mayoritariamente como commodity, es por ello que los trigos argentinos históricamente han tenido un precio inferior al de los mejores trigos norteamericanos, australianos y canadienses, pese a poder alcanzar una calidad comparable. Esto se debe a que los trigos argentin...
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| Autor principal: | |
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| Formato: | Artículo revista |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Faculta de Ciencias Agropecuarias. Secretaría de Ciencia y Tecnología.
2020
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| Acceso en línea: | https://revistas.unc.edu.ar/index.php/nexoagro/article/view/30580 |
| Aporte de: |
| Sumario: | Nuestro país exporta su trigo mayoritariamente como commodity, es por ello que los trigos argentinos históricamente han tenido un precio inferior al de los mejores trigos norteamericanos, australianos y canadienses, pese a poder alcanzar una calidad comparable. Esto se debe a que los trigos argentinos se exportan como una mezcla de variedades, de regiones y de condiciones de cultivo, sin capacidad para garantizar una calidad confiable en el tiempo. Sobre esta base desde hace años se viene impulsando la necesidad de realizar una clasificación de los trigos argentinos, aumentando la credibilidad y confiabilidad de Argentina en el comercio mundial de trigo como país exportador de este cereal. Sin embargo, luego de un amplio estudio de variedades cultivadas en diferentes regiones y durante 3 años, se comprobó que los efectos de la localidad y el año fueron tanto o más importantes que el del cultivar. Estos resultados muestran las objetivas dificultades que existen para garantizar calidad en los trigos de exportación sobre la base de la identificación de los cultivares. En cambio, Argentina está en condiciones de exportar harinas clasificadas en las siguientes categorías: Harinas correctoras, Harinas para panificación industrial, Harinas para panificación directa y Harinas para galletitas y bizcochuelos. Además, puede producir Sémolas para pastas. Adoptando estas categorías para la calidad de sus harinas, Argentina puede atender la demanda del exigente mercado internacional ofreciendo un producto con calidad validad y constante en el tiempo, amortiguando los efectos que las condiciones de cultivo y la región de proveniencia de los trigos ejerce sobre su calidad; al mismo tiempo, que puede facilitar a la industria de la panificación local mayor información sobre el material del que dispone para la elaboración de sus productos.
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