Poesía del lugar : la narrativa de la piedra

Resumen: El hombre es narrativo y lector. Rossana Cassigoli dice que “una casa puede leerse como un texto”. Si prestamos atención veremos cómo nuestros ojos recorren los distintos lugares y van narrando lo que allí encontramos porque no podemos hacer otra cosa que narrar. Llegar a un lugar es adentr...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Castro, Damián G.
Formato: Artículo publishedVersion
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad Católica de La Plata. Facultad de Arquitectura y Diseño 2025
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.ucalp.edu.ar/handle/UCALP/853
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Descripción
Sumario:Resumen: El hombre es narrativo y lector. Rossana Cassigoli dice que “una casa puede leerse como un texto”. Si prestamos atención veremos cómo nuestros ojos recorren los distintos lugares y van narrando lo que allí encontramos porque no podemos hacer otra cosa que narrar. Llegar a un lugar es adentrarnos en un momento de la vida de algo. Tanto es así que cuando nos acercamos a un templo, entramos o simplemente pasamos por delante, lo primero que llama nuestra atención es su inmensidad, la cual no debemos pensarla solamente desde lo estructural físico-externo, sino también desde la inmensidad que provoca hacia nuestro interior; es allí donde “la mirada física da paso a una mirada espiritual” (Lázaro Albar, 2001). Otra situación que resulta interesante es que una estructura solo es tal en la luz que le da forma y es allí donde podemos experienciar la poesía que prosa. La poesía del lugar es aquella narración y luego lectura que solo puede darse porque hay alguien que se dona y otro que recibe esa donación.