Florencia Garramuño. Mundos en común. Ensayos sobre la inespecificidad en el arte. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, 2015
Hace pocos años, en plena crisis española, surgió en Madrid un equipo compuesto por arquitectos, urbanistas, economistas, comunicadores y sociólogos que se llamó “Laboratorio del procomún”. El proyecto proponía repensar la ciudad poniendo en escena una pregunta, ¿qué es lo común...
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| Formato: | article artículo publishedVersion |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Universidad Nacional de Rosario. Facultad de Humanidades y Artes. Centro de Estudios de Teoría y Crítica Literaria.
2019
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/2133/15252 http://hdl.handle.net/2133/15252 |
| Aporte de: |
| Sumario: | Hace pocos años, en plena crisis española, surgió en Madrid un equipo compuesto por arquitectos, urbanistas, economistas, comunicadores y sociólogos que se llamó “Laboratorio del procomún”. El proyecto proponía repensar la ciudad poniendo en escena una pregunta, ¿qué es lo común para sus integrantes? En principio, una des-limitación: lo común era aquello que no forma parte de los estados nacionales pero que también se escapaba del alcance de los privados; se constituía por los bienes no intercambiables –oque no deberían ser intercambiables–y que en algún sentido eran comunes a todos. El aire, el agua, el saber, la cultura, internet, la vida salvaje, entre otros. Elementos inclasificables, incuantificables, inadjetivables, impropios. Comunes. El asunto es por supuesto más amplio y no viene al caso continuarlo aquí, pero sin embargo me volvió a la mente al leer el maravilloso libro de Florencia Garramuño, Mundos en común. Ensayo sobre la inespecificidad en el arte. |
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