Comentario de para "Todo es Verdad" de Orson Wells.
Orson Antonio Vieira Conselheiro Pixote, dice Caetano: es Orson y es Brasil. Así también “Tristes trópicos” es uno de los mejores retratos de Brasil y fue pintado por el antropólogo C. Lévi-Strauss. Quizá algo en común en ambas obras se encuentre en la pasión como motor para la comprensión de la...
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| Autor principal: | |
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| Formato: | article artículo publishedVersion |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
UNR Editora
2005
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| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/2133/234 http://hdl.handle.net/2133/234 |
| Aporte de: |
| Sumario: | Orson Antonio Vieira Conselheiro Pixote, dice Caetano: es Orson y es Brasil. Así
también “Tristes trópicos” es uno de los mejores retratos de Brasil y fue pintado por el
antropólogo C. Lévi-Strauss. Quizá algo en común en ambas obras se encuentre en la
pasión como motor para la comprensión de la diferencia.
Empecemos señalando que “Todo es verdad” es una película inconclusa, acaso
esto se relaciona con el carácter inconcluso de la verdad, y también es una película perdida,
excluida. Aquí no se puede dejar de remarcar que una narración sobre la exclusión que
pretende historizarla (negros saltando en el carnaval, la vida de los jangadeiros y Bonito)
queden excluidos del gran circuito hollywoodense.
Deleuze habla de cierto “nietzscheísmo auténtico o espontáneo en Wells”. “Al
elevar la fuerza a la potencia, la vida se libera de las apariencias tanto como la verdad: ni
verdadero ni falso, alternativa indecible, sino potencia de lo falso, voluntad decisoria.
Metamorfosis de la verdad. Eso es lo que es el artista, creador de la verdad, pues
la verdad no tiene que ser alcanzada, hallada ni reproducida, debe ser creada. No hay otra
verdad que la creación de lo nuevo... |
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