El chicano imaginado ¿o el chicano que se imagina?

Siempre resulta retador pretender definir si México constituye para los chicanos un lugar posible donde inscribir sus diferencias, si éstas distan de ser las mismas que los separan (y acercan) de los estadounidenses, y si los chicanos constituyen la frontera, la división, el margen. Un puente cultur...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Judith Hernández-Mora
Formato: Artículo científico
Publicado: Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco 2003
Materias:
Acceso en línea:http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=34003703
http://biblioteca.clacso.edu.ar/gsdl/cgi-bin/library.cgi?a=d&c=mx/mx-024&d=34003703oai
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Descripción
Sumario:Siempre resulta retador pretender definir si México constituye para los chicanos un lugar posible donde inscribir sus diferencias, si éstas distan de ser las mismas que los separan (y acercan) de los estadounidenses, y si los chicanos constituyen la frontera, la división, el margen. Un puente cultural, probablemente, que en tanto pasadizo permite el tránsito (de la cultura mexicana a la estadounidense y de la estadounidense, quizá, a la mexicana de México) mas en cuanto a construcción cultural es un espacio propio que no pareciera pertenecer ni a un lado ni al otro, sino que se erige entre dos centros de poder.