Brasil: de la democracia racila al estatuto de la igualdad racial

La intelectualidad brasileña, con escasas excepciones, se negó sistemáticamente a reconocerque en el país existía un problema de discriminación contra negros e indios. Predominó encambio la convicción de que, a diferencia de Estados Unidos, Brasil había integrado armonio-samente las diferentes razas...

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Autor principal: Felipe Arocena
Formato: Artículo científico
Publicado: Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco 2007
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Acceso en línea:http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=59505504
http://biblioteca.clacso.edu.ar/gsdl/cgi-bin/library.cgi?a=d&c=mx/mx-024&d=59505504oai
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Descripción
Sumario:La intelectualidad brasileña, con escasas excepciones, se negó sistemáticamente a reconocerque en el país existía un problema de discriminación contra negros e indios. Predominó encambio la convicción de que, a diferencia de Estados Unidos, Brasil había integrado armonio-samente las diferentes razas que componen el grueso de su población: portugueses, negros eindios. El Estado brasileño reconoció por primera vez públicamente recién en 1995, bajo elgobierno de Fernando Enrique Cardoso, que el país sufría un grave problema de racismo. Apartir de ahí, apoyado por una abundante cantidad de datos empíricos que demuestraninequívocamente el problema, Brasil se ha embarcado decididamente en el camino de laspolíticas afirmativas. Este artículo analizará esa radical transformación que va desde la concepcióndel país como una democracia racial, hacia el Estatuto de la igualdad racial. Esta última es unaley ya aprobada por unanimidad en el Senado –falta todavía la aprobación en diputados–,que radicalmente cuestiona la concepción histórica anterior y oficialmente define las políticasafirmativas para combatir el racismo.