Mirar: a través de la percepción
Diego no conocía el mar... Su padre, lo llevó a descubrirlo. Viajaron al sur. Ella, la mar, estaba más allá de las altas dunas de arena, esperando. Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, el mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmen...
Guardado en:
| Autor principal: | |
|---|---|
| Formato: | Objeto de conferencia |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
2023
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/168790 |
| Aporte de: |
| Sumario: | Diego no conocía el mar...
Su padre, lo llevó a descubrirlo. Viajaron al sur.
Ella, la mar, estaba más allá de las altas dunas de arena, esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, el mar estalló ante sus ojos.
Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura.
Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:
¡¡ Ayúdame a Mirar!!¹ La certeza de la presencia del hombre en la tierra, se nos presenta de manera espontánea a partir del relato de un evento, relacionado con la supervivencia, como la fue la casa. Encontrándonos en lo que fue el refugio para el hombre, con la representación de un suceso que da muestra del pensamiento mágico, que afirma de alguna manera, la profunda relación que existe, entre la capacidad de abstracción y la representación de la imagen.
Este evento referido, se ve reflejado en las Cuevas de Altamira, donde hace más de trece mil años el hombre, deja testimonio de su presencia, existencia y costumbres. Y es así entonces que la imagen se consolida como el modo más efectivo y del más universal lenguaje de transmitir un pensamiento, y de ubicarnos espacial y temporalmente en el espacio que nos rodea.
La compresión del espacio que nos rodea, es lo que permite reconocerlo y reconocernos, como parte dinámica de un sistema vivo, en el que cohabita la diversidad del universo. El poder limitar ese universo, es lo que nos da la posibilidad de crear, subsistemas con su propia lógica y dinámica, y tener la oportunidad de elegir y encontrar nuestro lugar.
La empatía con el medio se puede producir a partir de una relación emocional o intelectual. La emocional es la que intuitivamente nuestros sentidos nos susurren; y la intelectual es la que nos dará la libertad del conocimiento racional.
Será entonces la búsqueda a través del boceto, el permitir por un lado que nuestros sentidos se conecten con el medio y por otro nuestro intelecto permita una decodificación formal del mensaje. |
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