Artificiosa necesidad normal de excitantes: las aminas despertadoras : La bencedrina
En la nefasta tendencia humana a considerar como necesaria la absorción de excitantes, cabe hacer especial mención del peligro moderno que significan las llamadas aminas despertadoras, simpaticomiméticas. Descartadas las buenas indicaciones terapéuticas, que las tienen, se ha de señalar los peligro...
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| Autor principal: | |
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| Formato: | Articulo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
1946
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/172988 |
| Aporte de: |
| Sumario: | En la nefasta tendencia humana a considerar como necesaria la absorción de excitantes, cabe hacer especial mención del peligro moderno que significan las llamadas aminas despertadoras, simpaticomiméticas.
Descartadas las buenas indicaciones terapéuticas, que las tienen, se ha de señalar los peligros de todo carácter a que se exponen quienes buscan en ellas, sin contralor médico, aumento de energía, de bienestar, acción antifatigosa y despertadora.
En la absorción de tales aminas no siempre se busca un propósito de verdadero estímulo sino de verdadera acción dopadora. Crean una especie de habituación, sin llegar a determinar la intensidad del acostumbramiento y el “estado de necesidad” que causan, por ejemplo, los opiáceos, las aminas despertadoras pueden acostumbrar a exigir la excitación mental, la sensación de euforia y de optimismo que se les asigna.
Entre otras reacciones tóxicas a que exponen las dosis superiores ha de diferenciarse especialmente los efectos sobre el sistema nervioso, sobre el cuadro circulatorio y sanguíneo, sobre el sistema gastrointestinal, sobre la piel, etc.
Examinando, experimentalmente, la posible eficacia de las aminas despertadoras en las intoxicaciones barbitúricas y alcohólicas, se comprueba que tal eficacia no adquiere la trascendencia que, para las primeras substancias —las barbitúricas — ofrecen los analépticos respiratorios, la estricnina y la picrotoxina.
Con respecto a la intoxicación alcohólica, la acción del calcio y, especialmente, de la etiloterapia es más evidente. |
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