La medicalización de las infancias y sus efectos: aportes desde una visión psicoanalítica
El presente trabajo se desprende de la realización del Trabajo Integrador Final de la carrera de grado. El objetivo es situar los aportes del psicoanálisis frente a los fenómenos de medicalización en la infancia en dos de sus vertientes: la patologización y la medicamentalización. La medicalización...
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| Autores principales: | , |
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| Formato: | Objeto de conferencia |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
2023
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| Acceso en línea: | http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/177897 |
| Aporte de: |
| Sumario: | El presente trabajo se desprende de la realización del Trabajo Integrador Final de la carrera de grado. El objetivo es situar los aportes del psicoanálisis frente a los fenómenos de medicalización en la infancia en dos de sus vertientes: la patologización y la medicamentalización. La medicalización refiere al proceso por el cual problemas de la vida cotidiana son considerados dentro de la agenda médica y entendidos en términos de enfermedad o desorden. De esto deriva que actualmente muchas conductas de los niños sean consideradas como patológicas y muchas veces tratadas vía medicamentalización, es decir, con fármacos (Iriart, 2008).
Esto no puede pensarse sin un análisis preliminar de la producción de subjetividad acorde a la época que puede ser entendida desde un capitalismo social y de deseo (Bleichmar, 2010; Lazzarato, 2010) del cual los niños tampoco escapan en tanto sujetos políticos y de control social. La productividad del sistema capitalista rige todas las esferas de la vida, trasladándose al campo de la salud la premura que exige resultados de los tratamientos “psi” puesto que no sólo deben ser mensurables sino, rápidos y eficaces priorizandosé terapias breves y centradas en lo conductual (Sibilia, 2005; Han, 2022).
La postura medicalizante parte de concebir al niño y sus problemáticas desde un marco biologicista.
Enmarca sus diagnósticos y tratamientos desde esta causa en la que opera cierto reduccionismo del determinismo causal, dejando por fuera la amplia complejidad del ser humano.
Los tratamientos operan de modo ortopedizante, restableciendo las funciones “fallidas” separadamente (Dueñas, Gorbacz, Rattagan; 2014).
Hoy se asiste a una polarización que bascula en dos extremos: diagnósticos hiper-tempranos que marcan subjetivamente al niño con una etiqueta la mayor de las veces imposibilitante y la falta de intervención a tiempo cuando se considera que es algo que “ya va a pasar” ya que si el fundamento está en la biología, será una cuestión evolutiva o del desarrollo que sola se desenvolverá porque ya está contenida o en un modo latente.
En contraposición, la propuesta sustentada en este trabajo parte de considerar al psiquismo infantil en constitución, abierto a lo real y fundado exógenamente y a la infancia no como un tiempo cronológico o evolutivo, sino como los tiempos en que toma lugar dicha estructuración psíquica (Bleichmar, 1993). A nivel material, esto implica una propuesta alternativa a la medicalización y la patologización que, por ende, conllevará otros diagnósticos, pronósticos y tratamientos. |
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