Soft power para la gobernanza global
La presencia de China en el orden global es cada vez más preeminente. Desde la implementación de las políticas de economía abierta a mediados de la década del ’70 del siglo XX, la nación del centro no ha detenido su marcha. Pero el gigante asiático es consciente que no alcanza solo con ser protagoni...
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| Autores principales: | , |
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| Formato: | Objeto de conferencia |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
2024
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/178938 |
| Aporte de: |
| Sumario: | La presencia de China en el orden global es cada vez más preeminente. Desde la implementación de las políticas de economía abierta a mediados de la década del ’70 del siglo XX, la nación del centro no ha detenido su marcha. Pero el gigante asiático es consciente que no alcanza solo con ser protagonista en el orden global desde el desarrollo de una plataforma económica, productiva y comercial. Sino que además requiere de la construcción de una imagen que logre consolidarse como líder en el orbe internacional. Este desafío se enmarca en lo que Joseph Nye acuñó como “poder blando” haciendo referencia a la capacidad de una nación para influir en otras a través de la atracción y la persuasión en lugar de la coerción o la fuerza.
Es por ello por lo que el objetivo principal de China es difundir, explicar y fortalecer su matriz cultural, para propiciar el objetivo de una gobernanza global. Una gobernanza que tiene varias aristas en su análisis.
La primera en relación con los desafíos globales que enfrenta actualmente el mundo, donde se debe impulsar mecanismos de cooperación. En segundo término, en un sistema político que logre adaptarse a la cosmovisión que tiene China (tianxia, comunidad de destinos compartido y sueño chino).
En ese sentido, nos interesa explorar algunos elementos del poder blando que China está llevando adelante para pensar el concepto de gobernanza global. |
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