Estación de la memoria
Los asesinatos a los militantes sociales Darío Santillán y Maximiliano Kosteki durante el 26 de junio de 2002, convirtieron el lugar de la muerte, la Estación Avellaneda, provincia de Buenos Aires, en un espacio de transformación, creación e interacción en colectivo que interpela a cada pasajero y p...
Guardado en:
| Autor principal: | |
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| Formato: | Articulo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
2011
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/32756 http://perio.unlp.edu.ar/ojs/index.php/oficiosterrestres/article/viewFile/133/1021 |
| Aporte de: |
| Sumario: | Los asesinatos a los militantes sociales Darío Santillán y Maximiliano Kosteki durante el 26 de junio de 2002, convirtieron el lugar de la muerte, la Estación Avellaneda, provincia de Buenos Aires, en un espacio de transformación, creación e interacción en colectivo que interpela a cada pasajero y pasajera en una lucha permanente por la apropiación de lo público, como escenario de la memoria y la justicia popular. Cada 25 de junio se realiza la “Vigilia Cultural”, donde se convoca a distintos grupos de artistas para continuar transformando el espacio que se resignifica como un lugar de denuncia pública que apela al “escrache”, haciendo eco en sus paredes y andenes de otros casos de impunidad. La proyección de la Estación Darío y Maxi rescata el carácter expresivo y artístico como un detonante de la memoria “que convierte a un pasado cercano en un presente polisémico” (Jelin, 2001). |
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