Infancia, poesía

Porque la infancia es esa tensión en su estado puro: deseo no domesticado, aún no domesticado. ¿Podría decirse otro tanto de la poesía? No de cualquiera, por supuesto. Pero si hay una poesía que cruza, con su fulgor, la lengua desierta, la lengua como vacío, y si el poema es lo que colma y lo colm...

Descripción completa

Guardado en:
Detalles Bibliográficos
Autor principal: Mallol, Anahí Diana
Formato: Objeto de conferencia
Lenguaje:Español
Publicado: 2012
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/49485
Aporte de:
Descripción
Sumario:Porque la infancia es esa tensión en su estado puro: deseo no domesticado, aún no domesticado. ¿Podría decirse otro tanto de la poesía? No de cualquiera, por supuesto. Pero si hay una poesía que cruza, con su fulgor, la lengua desierta, la lengua como vacío, y si el poema es lo que colma y lo colmado, lo es sólo en la medida en que es un juego de vaciamiento de ese vacío. Por eso no se trata de la infancia como tema, ni de la reconstrucción de la voz infantil, sino de hacer del poema el espacio del deseo en su estado infante y de construir el deseo del poema como espacio que da lugar a una lengua infante (no domesticada). La relación entre la poesía y la infancia pudo pensarse, y de hecho se pensó, de muchas maneras diferentes. <i>(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)</i>