Representación y revolución: la crítica al mundo del libro en films ligados a las revistas de la nueva izquierda en los primeros setentas

Esta ponencia se concentra en la vinculación que establecieron dos revistas culturales centrales de la “nueva izquierda intelectual” argentina, <i>Cristianismo y Revolución</i> (1967-1971) y <i>Los Libros</i> (1969-1976), con dos destacados films de vanguardia, que entre otra...

Descripción completa

Guardado en:
Detalles Bibliográficos
Autor principal: Celentano, Adrián
Formato: Objeto de conferencia
Lenguaje:Español
Publicado: 2016
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/62644
http://jornadassociologia.fahce.unlp.edu.ar/ix-jornadas/actas-2016/PONmesa11Celentano.pdf
Aporte de:
Descripción
Sumario:Esta ponencia se concentra en la vinculación que establecieron dos revistas culturales centrales de la “nueva izquierda intelectual” argentina, <i>Cristianismo y Revolución</i> (1967-1971) y <i>Los Libros</i> (1969-1976), con dos destacados films de vanguardia, que entre otras apuestas propusieron contradictorias y complejas representaciones sobre el libro, la edición y la lectura. Nos referimos a “La hora de los hornos” (1968), celebrado por <i>Cristianismo y Revolución</i>, y “Alianza para el progreso” (1971), propagandizado por <i>Los Libros</i>. En una primera instancia reflexionamos sobre los registros que cada revista elabora sobre los films; en segunda instancia, estudiamos los modos en que los films aparecen asociados a los postulados de esas publicaciones; en tercera instancia, analizamos los abordajes que los films realizaron del mundo del libro y la edición. Las diferencias entre la matriz marxista con la que simpatiza <i>Los Libros</i> y la matriz peronista combativa difundida por <i>Cristianismo y Revolución</i> involucran dos modos divergentes de radicalización de la crítica a la formas dominantes de relación de los intelectuales, el libro, la edición y la lectura. Adelantemos, que los films saludados por esas revistas profundizan esa radicalización, al tiempo que ponen de manifiesto las complejas operaciones críticas desde las que la nueva izquierda buscó desarticular instrumentos clave de la formación intelectual tradicional –entre los que se encuentran el libro, la edición, la lectura- y se apropió del lenguaje cinematográfico para interpretar la irrupción del “sujeto de la revolución”.