Escenas que duelen. El adolescente con discapacidad motriz en escena siniestra

En el presente trabajo se indaga sobre un fenómeno acontecido durante los años 2013 – 2019 en el espacio teatral que la autora coordina desde el año 2008, llamado “ReAnimArte” en el Instituto VITRA. Ha resultado notorio que los actores evidencian mayor preferencia y plasticidad para trabajar obras d...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Pereira, Maria L.
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES) 2020
Materias:
Acceso en línea:http://dspace.uces.edu.ar:8180/xmlui/handle/123456789/5390
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Descripción
Sumario:En el presente trabajo se indaga sobre un fenómeno acontecido durante los años 2013 – 2019 en el espacio teatral que la autora coordina desde el año 2008, llamado “ReAnimArte” en el Instituto VITRA. Ha resultado notorio que los actores evidencian mayor preferencia y plasticidad para trabajar obras donde se despliega un drama o terror, y se juegan personajes y ambientes con tintes siniestros. Por ejemplo, en el año 2013, se representó la muestra teatral “El Joven Frankenstein”, donde los juegos escénicos se sucedían en ambientes médicos, de laboratorio, casonas siniestras, y cementerios. A partir de esta dramatización, el número de postulantes para el taller se duplicó, al igual que la demanda para realizar muestras vinculadas al género del terror. De este modo, el interrogante que se plantea en el presente trabajo refiere a ¿Qué lleva a estos adolescentes a preferir conectarse con lo mortífero y con una estética que espanta? Si bien es cierto, que la mayoría de los jóvenes con o sin discapacidad manifiestan particular interés por el terror, se infiere que en los adolescentes con discapacidad motriz, la elección va más allá del gusto; se considera que en los personajes y escenas dramáticas y terroríficas, algo retorna de las escenas vividas tempranamente.