La fiabilidad de la ciencia experimental
Resumen: El nacimiento sistemático de la ciencia moderna en el siglo xvir provocó una crisis intelectual que, lejos de disminuir con el paso del tiempo, ha ido aumentando hasta nuestros días. La consolidación de las ciencias experimentales ha ido acompañada por abundantes polémicas en torno a la...
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| Autor principal: | |
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| Formato: | Artículo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Filosofía y Letras
2022
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/14712 |
| Aporte de: |
| Sumario: | Resumen: El nacimiento sistemático de la ciencia moderna en el siglo xvir
provocó una crisis intelectual que, lejos de disminuir con el paso del
tiempo, ha ido aumentando hasta nuestros días. La consolidación de
las ciencias experimentales ha ido acompañada por abundantes polémicas
en torno a la naturaleza y el alcance del método científico, y
ello ha tenido importantes repercusiones en la filosofía y en todo el
ámbito de la cultura, ya que en definitiva se ha puesto en cuestión
el valor y el significado de todo el conocimiento humano.
No existe una visión de la ciencia que pueda considerarse generalmente
aceptada en la actualidad. Como causa de la diversidad de
interpretaciones se ha de señalar en primer término el afán polémico
que con frecuencia acompaña a los estudios sobre la naturaleza de la
ciencia, y que opera en dos direcciones opuestas: por una parte, los
enfoques cientificistas pretenden mostrar que la ciencia experimental
es el modelo único o principal de todo conocimiento válido de la
realidad, mientras que, en dirección contraria, se relega el alcance
de las ciencias a un nivel puramente instrumental que poco o nada
tendría que ver con el verdadero conocimiento.
El trasfondo de esas polémicas debería considerarse ya superado.
En efecto, hoy día es evidente que el conocimiento científico no se
opone a otros modos de acceso a la realidad: la ciencia experimental,
el conocimiento ordinario, el saber filosófico y teológico, la perspectiva
estética y las ciencias humanas, lejos de oponerse entre sí, se
implican y complementan. |
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