Etienne Gilson, El Realismo Metódico, edic. española, trad. de Valentín García Yebra, con un Estudio Preliminar de Leopoldo Eulogio Palacios, Colección "Naturaleza e Historia", Rialp, Madrid, -1974, 190 pp.

Con vigor y claridad defiende Gilson en esta obra que el único método aceptable en el planteo del conocimiento es el adoptado por Santo Tomás: primero son las cosas reales y después el conocimiento o, en otros términos, que el conocimiento supone y tiene sentido por el ser trascendente, que lo ilumi...

Descripción completa

Guardado en:
Detalles Bibliográficos
Autor principal: Derisi, Octavio Nicolás
Formato: Reseña libro
Lenguaje:Español
Publicado: Derisi, Octavio Nicolás 2022
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/14820
Aporte de:
Descripción
Sumario:Con vigor y claridad defiende Gilson en esta obra que el único método aceptable en el planteo del conocimiento es el adoptado por Santo Tomás: primero son las cosas reales y después el conocimiento o, en otros términos, que el conocimiento supone y tiene sentido por el ser trascendente, que lo ilumina y constituye. Tal el Realismo Metódico. En cambio, el Idealismo —que se inicia con Descartes—, parte del pensamiento w para deducir después desde él los objetos conocidos. Brevemente, mientras el Realismo tomista comienza por el cogitatum, el Idealismo Cartesiano comienza con el cogito. Entre estas dos posiciones: Realismo e Idealismo, no 'hay compatibilidad posible, afirma Gilson. Porque si se comienza con el pensamiento para saber si él aprehende y conoce '-una realidad que está más allá del mismo, el ser trascendente resulta inalcanzable. 'Con este falso planteo del Problema gnoseológico, la solución inmanentista es inevitable. El idealismo está implícito en el mismo planteo así formulado. De ahí que no deba admitirse la formulación del llamado problema del puente, entre pensamiento y cosa; porque una vez que se admite que el pensamiento es una, imagen, desarticulada .de la realidad u objeto trascendente, ,éste nunca más podrá ser aprehendido, porque siempre deberá serlo por pensamiento...