Diario de la campaña del general Justo José de Urquiza a Corrientes, en 1847, anotado por el general Eugenio Garzón
Los tratados de Alcaraz, fruto de las negociaciones que se iniciaron inmediatamente después de la captura de Juan Madariaga en la batalla de Laguna Limpia, en 1846, fueron un intento de rebelión de los gobernadores de Entre Ríos y Corrientes contra Rosas. Justo José de Urquiza y Joaquín Madariag...
Guardado en:
| Autor principal: | |
|---|---|
| Formato: | Artículo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Ciencias Sociales. Instituto de Historia Argentina y Americana
2023
|
| Materias: | |
| Acceso en línea: | https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/16360 |
| Aporte de: |
| Sumario: | Los tratados de Alcaraz, fruto de las negociaciones que se iniciaron
inmediatamente después de la captura de Juan Madariaga en la batalla de
Laguna Limpia, en 1846, fueron un intento de rebelión de los gobernadores
de Entre Ríos y Corrientes contra Rosas. Justo José de Urquiza y Joaquín
Madariaga deseaban terminar con el poder del dictador porteño, pero no
coincidían en los medios. El primero aspiraba a conformar una sólida unión
entre las provincias litorales y consolidar con el tiempo la base para derribar
a Rosas, para lo cual Corrientes debería ingresar en la Confederación Argentina. Madariaga, en tanto, pretendía la operación inversa: que Entre Ríos se
separase de la Confederación y se uniera a Corrientes y el Paraguay hasta
que un Congreso General diese la constitución.
Urquiza puso como primer requisito la exclusión del general Paz para
llegar a un acuerdo pacífico. La crisis político-militar de abril de ese año,
que comentamos en el artículo anterior, quitó ese obstáculo y así quedó
franqueado el camino de la negociación.
Madariaga, desde un principio, intentó acercar al Paraguay a la alianza
que se intentaba formar con Entre Ríos. En tal sentido, Madariaga envió a
Juan Bautista Acosta en misión a Asunción. Preocupado el gobernador
correntino por los efectos provocados por la crisis de abril –disolución del
Ejército y de la alianza militar paraguayocorrentina–, dio instrucciones a
Acosta de informar al presidente Carlos Antonio López las causas que habían separado al general Paz de la dirección de la guerra, acordar el nombramiento de un nuevo jefe del ejército aliado y convenir en aumentar el número de las tropas paraguayas. Además de este objetivo, tendiente a preservar
la alianza con Paraguay, debía informar al presidente de las propuestas hechas por el gobernador de Entre Ríos y acordar una contestación con el
objeto de desprenderlo de Rosas... |
|---|