Una constitución para la transición: las negociaciones entre el Partido Radical y el Justicialista para reformar la constitución durante la presidencia de Raúl Alfonsín (1983-1989)
Resumen: Este artículo busca comprender las razones y mecanismos que permitieron, durante la presidencia de Raúl Alfonsín (1983-1989), el acercamiento entre los dos partidos mayoritarios de la Argentina, radicalismo y justicialismo, para negociar los cimientos de una reforma constitucional y, asi...
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| Autor principal: | |
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| Formato: | Artículo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Ciencias Sociales. Departamento de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales
2023
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/17217 |
| Aporte de: |
| Sumario: | Resumen: Este artículo busca comprender las razones y mecanismos que permitieron,
durante la presidencia de Raúl Alfonsín (1983-1989), el acercamiento entre los dos partidos
mayoritarios de la Argentina, radicalismo y justicialismo, para negociar los cimientos de
una reforma constitucional y, asimismo, discernir los motivos que impidieron que dicha
reforma pudiese llevarse a cabo.
El gobierno de Alfonsín, a partir del relativo respiro económico que trajo consigo el Plan
Austral y el triunfo oficialista en las elecciones intermedias de 1985, buscará concretar una
de sus grandes apuestas políticas: la reforma de la Constitución. Para ello, con la intención
de construir un consenso reformista, se acercará a la línea cafierista de la renovación
peronista cuando ésta lideraba el partido. Las negociaciones llevaron a que, para fines de
1988, las coincidencias hicieron pensar a las partes que la reforma estaba próxima a
concretarse. Sin embargo, el cambio en los liderazgos partidarios, que encumbrará a
Eduardo Angeloz y Carlos Menem como los candidatos presidenciales para las elecciones
de 1989 —ambos menos seguros de la oportunidad y necesidad de modificar la
Constitución—, harán perder impulso y respaldo a la concertación necesaria para la reforma
que deberá esperar otros cinco años para concretar su dilatada materialización. |
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