La novedad de la fe cristiana como respuesta y aporte a los desafíos del momento presente
La cita del Santo Padre1 es toda una invitación a buscar, procurar y lograr una síntesis, tanto a nivel intelectual como existencial, entre las tres realidades y nociones que ocuparán nuestra atención a lo largo de esta Semana y Congreso. Felicito a la Sociedad por la acertada y pertinente elecc...
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| Autor principal: | |
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| Otros Autores: | |
| Formato: | Documento de conferencia |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
2024
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/18593 |
| Aporte de: |
| Sumario: | La cita del Santo Padre1
es toda una invitación a buscar, procurar y lograr una síntesis,
tanto a nivel intelectual como existencial, entre las tres realidades y nociones que ocuparán
nuestra atención a lo largo de esta Semana y Congreso. Felicito a la Sociedad por la acertada
y pertinente elección de los temas. El programa denota un esfuerzo por abarcar la complejidad
y variedad de los problemas más acuciantes que aquejan a la humanidad en esta dramática y
fascinante coyuntura histórica. Es claro el interés por ir al “fondo y trasfondo” de tales
situaciones para buscarles una respuesta, remedio y solución desde el depósito mismo de la fe
en diálogo fecundo con la razón.
Sin ser propiamente una intervención magisterial, la presente ponencia parte de una
visión pastoral, conlleva una perspectiva apostólica e invita al compromiso evangelizador en
el sentido propio, amplio y rico de la expresión como “evangelización de la cultura” o
“inculturación de la fe”. Por esto mismo los animo vivamente a intentar dar respuestas, desde
la certeza racional de la fe, ante las incertidumbres e interrogantes, errores y tergiversaciones
imperantes tanto en el ámbito del pensamiento como en la opinión pública. Y procurar ofrecer
una aporte, como contribución desde el don amoroso de esa misma fe, ante las necesidades y
carencias, heridas y conflictos, urgencias y clamores de personas “de carne y hueso” que
deben ser el objeto y término concreto de nuestros desvelos especulativos. ¡La gloria de Dios
es el hombre viviente! Tal es el propósito de nuestro encuentro y la tarea que tenemos por
delante como creyentes, pensadores y ciudadanos. |
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