La razón como sujeto de pecado según Santo Tomás

El orden moral conviene más a la voluntad que a la razón pues ésta no considera formalmente a su objeto sub ratione de bueno o malo, sino de verdadero o falso (Cf. In Sent., II, d.24, q.3, a.2). Sin embargo, nuestras potencias aprehensivas y apetitivas determinan el consentimiento pecaminoso de la v...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Larraguibel Diez, Luis E.
Formato: Documento de conferencia
Lenguaje:Español
Publicado: 2025
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/19630
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Descripción
Sumario:El orden moral conviene más a la voluntad que a la razón pues ésta no considera formalmente a su objeto sub ratione de bueno o malo, sino de verdadero o falso (Cf. In Sent., II, d.24, q.3, a.2). Sin embargo, nuestras potencias aprehensivas y apetitivas determinan el consentimiento pecaminoso de la voluntad: de allí que no sólo analizaremos el pecado de razón, sino también, el de sensualidad. Finalmente, comprobaremos que la ignorancia -procedente de la razón- es causa de todo pecado y analizaremos su gravedad con relación a su voluntariedad.