La avaricia en Santo Tomás de Aquino y otros autores

La avaricia es el pecado capital que se opone a la virtud de la liberalidad y admite la modalidad venial o mortal según la gravedad del objeto y el pleno conocimiento y deliberada voluntad del sujeto que obra. Consiste en un desmedido afán de poseer y es especialmente pecado espiritual por cuanto...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Mosso, Carlos José
Formato: Documento de conferencia
Lenguaje:Español
Publicado: Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Filosofía y Letras 2025
Materias:
Acceso en línea:https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/20144
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Descripción
Sumario:La avaricia es el pecado capital que se opone a la virtud de la liberalidad y admite la modalidad venial o mortal según la gravedad del objeto y el pleno conocimiento y deliberada voluntad del sujeto que obra. Consiste en un desmedido afán de poseer y es especialmente pecado espiritual por cuanto no produce placer carnal como la gula o la lujuria. Desde la remota antigüedad los pensadores se han ocupado de la avaricia, como uno de los vicios que más pervierten al hombre. La avaricia puede llevar al sujeto a extremos imponderables con grave daño para sí y para terceros, incluidos los seres queridos. Verdadera enfermedad del alma, no hay curación posible si no se dimensiona ante todo la gravedad moral de la avaricia. El contexto personal del sujeto puede, como en todo otro pecado o vicio, aminorar la culpabilidad pero no anularla. Existe la avaricia del dinero como también la del poder, muchas veces combinadas en la misma persona. El pronóstico de los avaros del poder de cara a la eternidad es de alto riesgo para la propia salvación.