Interrogatorio argentino sobre las efigies cristianas o La fascinación espiritual de Ricardo Rojas
Resumen: Quien desee profundamente contemplar el rostro del Jesucristo histórico, seguramente se sentirá frustrado por el silencio pictórico que presentan los escritos bíblicos. A falta de un modelo canónico, los artistas cristianos -y los no cristianos también- lo han representado con una variedad...
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| Formato: | Documento de conferencia |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
2019
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| Acceso en línea: | https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/4310 |
| Aporte de: |
| Sumario: | Resumen: Quien desee profundamente contemplar el rostro del Jesucristo histórico, seguramente se sentirá frustrado por el silencio pictórico que presentan los escritos bíblicos. A falta de un modelo canónico, los artistas cristianos -y los no cristianos también- lo han representado con una variedad tan diversa que podría sorprender y hasta asustar a quien prefiera alguna de ellas en particular. En esta tónica comienza el primero de los tres diálogos entre Ricardo Rojas y un obispo del interior de nuestro país en un campo serrano, a partir de una pintura de origen colonial que el primero había obtenido. Se trata de una representación de la Santísima Trinidad -presentada como tres figuras idénticas una al lado de la otra- coronando a una María morenita. Estos encuentros estivales y eruditos, a fin de cuentas, no pretenden solucionar un problema exclusivamente estético sino que se dirigen principalmente hacia las consecuencias cristológicas y eclesiológicas del asunto. Rojas privilegia el aspecto espiritual del Cristo en detrimento de su forma visible; interpreta que la Iglesia está creando un Cristo en un constante devenir. Pero los interlocutores no se detienen tampoco en el ámbito teológico: ante la escucha atenta del obispo (y casi como una confesión de faltas), se sirve Rojas de sus propias conclusiones para aplicarlas al ámbito de la cultura argentina y en función de un proyecto espiritual nacional. En su obra “El Cristo invisible” de 1927 que relata estos diálogos, ¿cómo ha quedado el rostro de Jesús? |
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