El águila y el resurgir del dragón rojo: ¿amenaza o ascenso pacífico?

La historia mundial se compone de momentos que sellan el futuro del sistema internacional, influyen en la percepción del otro por parte de los dirigentes políticos, y en consecuencia condicionan sus decisiones que implican sucesivos hechos posteriores. En definitiva, son esos ”momentos” y la cad...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Mitri, María Eugenia
Formato: Tesis
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad de Belgrano. Facultad de Estudios para Graduados 2013
Materias:
Acceso en línea:http://repositorio.ub.edu.ar/handle/123456789/1777
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Descripción
Sumario:La historia mundial se compone de momentos que sellan el futuro del sistema internacional, influyen en la percepción del otro por parte de los dirigentes políticos, y en consecuencia condicionan sus decisiones que implican sucesivos hechos posteriores. En definitiva, son esos ”momentos” y la cadena de actos que estos generan los que configuran el mapa del poder mundial y de la política económica internacional. En la actualidad, tras el derrumbe de Wall Street como símbolo del fin de una era marcada por la hegemonía unilateral de los Estados Unidos y sus aliados, el ascenso de las Economías de Mercado Emergentes1 , en especial del “Gigante Asiático” -China- asistimos al comienzo de una reconfiguración, y porqué no, desplazamiento del poder mundial. En los albores de un nuevo orden global, marcado por la multipolaridad, el ascenso de las EMEs en general, y de China en particular, parecen reemplazar el Consenso de Washington2 por el Consenso de Pekín, el epitomiza una nueva actitud en política, el desarrollo y el balance global del poder, basándose en tres ejes que definen la manera en que un país en vías de desarrollo puede ubicarse en el tablero mundial: (i) innovación, (ii) apuntar al crecimiento del Producto Bruto Nacional con especial atención a la mejora de la calidad de vida, y (iii) sostener la importancia de la independencia y autodeterminación de las acciones, especialmente rechazando la posibilidad de que las potencias occidentales impongan sus intereses.