La movilidad social y la educación a distancia

En su famosa obra “M’hijo el dotor”, Florencio Sánchez sintetizó en una sola línea de diálogo, en la escena que abre la pieza, el espíritu social de la primera mitad del siglo XX en el Río de la Plata. Un niño entra llamando a los gritos a la puestera de una estancia, quien le responde, escandali...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Rozzi de Bergel, Ana María
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Documentación Académica - Facultad de Estudios a Distancia y Educación Virtual - Universidad de Belgrano 2015
Materias:
Acceso en línea:http://repositorio.ub.edu.ar/handle/123456789/5045
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Descripción
Sumario:En su famosa obra “M’hijo el dotor”, Florencio Sánchez sintetizó en una sola línea de diálogo, en la escena que abre la pieza, el espíritu social de la primera mitad del siglo XX en el Río de la Plata. Un niño entra llamando a los gritos a la puestera de una estancia, quien le responde, escandalizada: “¿Te querés callar, condenao? ¿No ves que vas a despertar a m’hijo el dotor?” La madre, de bajo nivel cultural, considera intocable a ese hijo que ha podido moverse de manera ascendente en la escala social, algo difícil de lograr en la época y que era el sueño de los inmigrantes, de las comunidades rurales y de los habitantes de estratos sociales humildes en las ciudades. Para que los hijos, o por lo menos un hijo, llegara a “dotor”, ningún esfuerzo parecía suficiente. El orgullo de la madre, que no llama ya al muchacho “m’hijo”, sino “m’hijo el dotor”, muestra la importancia que asigna al logro alcanzado.