Participación política y acción colectiva. Conflictos entre clases y grupos de interés en torno a la representación y el sistema político.
Las alternativas respecto a la manera de llevar a cabo la participación política, tanto en las organizaciones estatales y las públicas no estatales, como así también en las privadas, han presentado nuevos desafíos a la Ciencia Política. A partir de la diferenciación entre las categorías de clase y g...
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| Autor principal: | |
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| Formato: | Artículo revista |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
EDUCC - Editorial de la Universidad Católica de Córdoba
2015
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | https://revistas.bibdigital.uccor.edu.ar/index.php/SP/article/view/603 |
| Aporte de: |
| Sumario: | Las alternativas respecto a la manera de llevar a cabo la participación política, tanto en las organizaciones estatales y las públicas no estatales, como así también en las privadas, han presentado nuevos desafíos a la Ciencia Política. A partir de la diferenciación entre las categorías de clase y grupos de interés, el presente trabajo tiene por objetivo realizar un análisis sobre las transformaciones que ha sufrido la relación Estado y sociedad civil desde de las acciones colectivas que realizan las organizaciones, los grupos y los movimientos sociales. Desde mediados del S. XX las distintas reorientaciones en Ciencia Política implicaron, primero, una aceptación y, luego, un rechazo a las teorías conductistas y de la rational choice privilegiando los estudios sobre acción colectiva. Sin embargo, lo que finalmente sucedió fue que estos nuevos estudios incorporaron metodologías de las teorías anteriores. La acción colectiva comprendida desde la rational choice denomina agentes a quienes, ya sean individuos o grupos, actúan estratégicamente con lógicas mercantiles de maximización de utilidad. En este marco, la participación política se presenta como un conjunto de acciones tendientes a influir sobre quienes poseen el poder. El gran desafío de la sociología política es estudiarlas relaciones que se producen entre la sociedad y el sistema político,en este caso a través de las acciones colectivas y los movimientos sociales que son un tipo específico de aquellas. Un caso especial es también el de los grupos de presión cuyo objetivo radica en actuar sobre el sistema político independientemente de los mecanismos legales e institucionales del Estado democrático de derecho. Son justamente las deficiencias en el sistema de representación las que fomentan la intervención de estos grupos. Como contrapartida a esta forma de explicar la acción colectiva se encuentran los estudios sobre los Nuevos Movimientos Sociales. Estos no se limitan a construir sus identidades a partir del lugar de sus miembros en el sistema productivo, tampoco establecen como parámetros de acción racional modalidades mercantilizadas sino que, por el contrario, pretenden generar contracultura(s) resignificando al ciudadano y cuestionando la democracia del Estado liberal. Aquí surgen al menos dos problemas, uno referido a si las formas de participación pueden prescindir de una estructura de clase y otro respecto de cómo influye dicha estructura en las modalidades de constitución y participación tanto de las organizaciones obreras como de las empresariales. Ante esta situación dilemática quizás un planteo normativo pueda abordar críticamente la racionalidad de las acciones colectivas a fin de poder regularlas a través de sistemas de cooperación y no solo de coordinación de intereses. |
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