Detección de vaginosis citolitica en mujeres asistidas en centros de atención primaria de la salud sur de la ciudad de Corrientes Argentina 2017

El Lactobacillus es considerado una bacteria comensal, cuya presencia es un factor protector en la vagina. Sin embargo, se han registrado y descrito casos en la literatura médica, de mujeres con un aumento significativo de Lactobacillus, lo que se conoce como lactobacilosis. Esta condición provo...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: Elizalde Cremonte, Alejandra, Espinoza, Natalia G., Cataldi, Selene Melina, Cristaldo, Fernando V., Nocentti, Bruno Javier
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Federación Centroamericana de Asociaciones y Sociedades de Obstetricia y Ginecología 2021
Materias:
Acceso en línea:http://repositorio.unne.edu.ar/handle/123456789/28091
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Descripción
Sumario:El Lactobacillus es considerado una bacteria comensal, cuya presencia es un factor protector en la vagina. Sin embargo, se han registrado y descrito casos en la literatura médica, de mujeres con un aumento significativo de Lactobacillus, lo que se conoce como lactobacilosis. Esta condición provoca una acidificación extrema del medio vaginal, lo cual puede llevar a la consecuente lisis de las células epiteliales. Esta entidad patológica se conoce como Vaginosis Citolítica (VC) y generalmente se confunde con la vulvovaginitis-micótica por Cándida albicans (1,2). Generalmente se presenta en las mujeres en edad reproductiva, y el cuadro clínico se evidencia durante la fase postovulatoria, desapareciendo con la menstruación (1,3). La flora habitual de la vagina está dominada por el Lactobacillus spp en bajo número (cinco bacilos por diez células escamosas), pero los microorganismos mencionados están presentes solos, sin respuesta celular inflamatoria. En mujeres asintomáticas son considerados como flora normal y en esta proporción son considerados como factor de protección para la candidiasis vaginal (2,4). Las manifestaciones clínicas asociadas a la vaginosis citolítica o lactobacilosis, son semejantes a las que se producen en la vulvovaginitis candidiásica, pero se diferencia de ella por la presencia de abundantes lactobacilos, ausencia o escasez de leucocitos y ausencia de Trichomonas, Gardnerella o Candida, y evidencia de citólisis debido a la acidez exagerada que se produce, con un pH menor a 4 (1, 2, 5). Los signos y síntomas son: ardor y/o comezón vulvar, irritación de la mucosa vaginal, leucorrea o aumento del flujo vaginal con aspecto de leche cortada; cuando la vaginosis progresa causa vulvodinia, llevando a la dispareunia de entrada, es decir, dolor, principalmente en el introito y disuria (1, 2, 3, 4, 5). Durante el examen físico se puede observar en la vulva signos de eritema y edema, además de una cantidad variable de secreción blanca en el introito vaginal (1,2). Para el diagnóstico de vaginosis citolítica se debe considerar que las manifestaciones clínicas son semejantes a las de candidiasis recurrente en varios ciclos menstruales, el uso de medicamentos antimicóticos que no hayan surtido efecto y el examen de secreción vaginal correspondiente