La irresistible ascensión de una palabra griega intraducible: lógos

El término lógos fue objeto de un crecimiento desmesurado desde que los filósofos descubrieron su riqueza, y sus múltiples transfiguraciones, lo cual impide traducirlo de una manera unívoca. Ya en Heráclito su significación es múltiple, y, un siglo después, Platón lo utiliza dos mil cuatrocientas oc...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Cordero, Néstor Luis
Formato: Artículo revista
Lenguaje:Español
Publicado: ARFIL y UNL 2024
Materias:
Acceso en línea:https://bibliotecavirtual.unl.edu.ar/publicaciones/index.php/index/article/view/13445
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Descripción
Sumario:El término lógos fue objeto de un crecimiento desmesurado desde que los filósofos descubrieron su riqueza, y sus múltiples transfiguraciones, lo cual impide traducirlo de una manera unívoca. Ya en Heráclito su significación es múltiple, y, un siglo después, Platón lo utiliza dos mil cuatrocientas ochenta y tres veces. Este crecimiento desmesurado se explica: tanto la expresión (escrita u oral) del pensamiento, que es el discurso, presente ya en Heráclito, como la relación entre nociones, que es el razonamiento, procedimiento introducido por Parménides, son los dos matices que monopolizará lógos a partir de Platón, surgidos naturalmente de su raíz (el discurso une palabras; el razonamiento, argumentos). Aristóteles hará del lógos, con el significado de “habla”, la esencia del ser humano, y finalmente, con el estoicismo, la irresistible ascensión de la noción culminará con su significado de razón.