El sensus fidei y la comunión de los divorciados
En 2014 se publicó un Documento de la Comisión Teológica Internacional (CTI) referido al “sentido de la fe” y su importancia para la vida de la Iglesia (=SF) y de los creyentes. La situación planteada desde hace aproximadamente un año, después de la publicación de la Exhortación Apostólica “Amori...
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| Formato: | Documento de conferencia |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
2024
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| Acceso en línea: | https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/18570 |
| Aporte de: |
| Sumario: | En 2014 se publicó un Documento de la Comisión Teológica Internacional (CTI)
referido al “sentido de la fe” y su importancia para la vida de la Iglesia (=SF) y de los
creyentes. La situación planteada desde hace aproximadamente un año, después de la
publicación de la Exhortación Apostólica “Amoris Laetitia” en 2016, y del comentario que
del capítulo 8 hiciéramos poco después, da lugar hoy (2017) a un análisis que constituye una
inmediata aplicación de la teología del Documento, aprobado por el Card. Müller, Prefecto de
la Congregación para la doctrina de la fe, durante el pontificado de Francisco.
Es esencial la referencia al Nuevo Testamento (SF, 18) en que San Pablo manifiesta la
mente o sentido de Cristo (1 Cor. 2,16: «ἡμεῖς δὲ νοῦν Χριστοῦ ἔχομεν»; «nos autem sensum
Christi habemus», Vulg.), del cual, finalmente, el sentido de la fe es una participación. El
tema no está desarrollado con todas sus implicaciones y consecuencias en el Documento, pero
es fundamental. Es por proceder del conocimiento humano perfecto de Cristo: visión
beatífica, ciencia infusa y ciencia adquirida, unificados en su Conciencia sin perder su
distinción y objetividad, que el sensus fidei de la totalidad del Pueblo de Dios que tiene la
unción del Santo, la Iglesia, no puede fallar en su conocimiento, y participa de la unidad de su
Conciencia. Lo mismo sucede en cada fiel, que participa a su modo del conocimiento fontal
de Cristo y de su comunidad. Es por eso que toda disonancia y división en el conocimiento
del Cuerpo eclesial, y en su expresión, es contraria en sí al sensus fidei. |
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